Sueños placenteros de sexo esporádico:
Estoy excitado, anoche no dormà bien.
No sé si fue el calor por la noche cuando me acosté, la lluvia de la madrugada que me desveló o inmensas ganas de estar con vos, pero no he podido dormir mis 5 horas mÃnimas que necesito para estar bien.
A las 4am me desperté excitado. Una corriente eléctrica me recorrÃa el cuerpo hizo que a pesar de que debÃa guardar silencio me levantara.
A casi 10 horas de ese momento sigo igual. Creo que más aún luego de que habláramos a primera hora de la mañana,
Ahora estoy tirado en la cama, cierro los ojos y te imagino esperándome en el dpto, en nuestro nidito de amor, nuestro refugio.
Te imagino esperando impaciente mi llegada como tantas veces de la oficina. Un suave olor a perfume y deseo invaden el cuarto.
Vos estas allÃ, preparada y ansiosa para ofrecerme el relax que necesito.
Tus pupilas dilatadas y el olor a tu sexo te delatan. Estas también para recibir placer.
Me abalanzo sobre ti y me entrego por entero a tus brazos.
Beso tus labios con ansias, mi corazón comienza a acelerarse y mi respiración se hace mas profunda.
Mordisqueo el lóbulo de tu oreja y tu cuello y voy descendiendo en busca de mi ansiado néctar.
Al pasar por tus pechos siento tus ya endurecidos pezones, los succiono y aprieto entre dientes hasta escuchar un suspiro que escapa de tu boca…
Continúo casi sin control por tu vientre, ya no soy yo. Ya nada hay de racional en mÃ.
Rozo con mi boca el interior de tu muslo recorriendo circunferencialmente tu sexo a tan solo centÃmetros del tesoro. Ya veo los hilos de plata. Lo siento, los huelo, lo pruebo…
Escucho tu exclamación y te arqueas ofreciéndomelo. Ya lo tengo… Su sabor es indescriptible, su viscosidad es máxima.
Mi lengua lo invade. Rodea tu pequeño botón, lo envuelve, lo excita, le da placer… y explotas!
Lentamente vuelve tu respiración a la normalidad, pero yo sigo allÃ. Quiero más…
Insisto y consigo arrancarte otro orgasmo aún mayor. Pienso: ahora es mi turno.
Llego nuevamente a tus labios y escucho de los tuyos: ahora es mi turno, queres que la chupe?
Solo el hipotálamo de mi cerebro responde: Siiii, que sale de mi boca manera casi imperceptible. Es mi mayor deseo, casi inconfesable, lo que no me atrevo a pedir, pero lo deseo con alma.
Y me vuelco. Mi espalda apoyada permite placenteramente abrir mis piernas y liberar mi miembro endurecido. Ahora es tu boca la que se encarga de aliviarme. Que placer!!!
Siento que voy a estallar. Debo controlarme pero yo solo no puedo. Lo adviertes y te detienes.
Ahora sos vos la que tenes el control de mis actos. Me montas con tus rodillas a horcajadas de mi cintura mientras que con tu mano diriges mi pene a tu mojada vagina.
Te sientas. Veo como se pierde mi sexo dentro del tuyo. Ambos suspiramos.
Empiezas a moverte casi con furia. El ritmo se hace más violento e incontrolable hasta que alcanzamos ambos a mismo tiempo un orgasmo profundo y pronunciado.
Quedamos exhaustos. Nuestros fluidos se confunden con nuestro sudor al tiempo que sobreviene, con la recuperación de nuestros signos vitales, un profundo sosiego a nuestra alma.
………………………………………..
Te imagino y todos mis sentidos se han alterado. Hasta puedo sentir en mi boca el sabor a ti. Debo aliviarme ya que no alcanzaré paz de otro modo. Me esperan aun 4 dÃas para verte.
Algo haré en la oscuridad y encierro del baño.
Te imaginas que?
Me acompañas?
-
Pareja caliente se lo monta en la cocina cam sexo
Jovencita muy cachonda con ganas de mamarse un buen rabo chicas online
La incomparable Natalia en las webcams putas chat
Follandose a una jovencita rubia atada xxx
Tijeretas de dos lesbianas al lado de la chimenea jovencitas
Faith es una zorra viciosa tanga
Sesión en solitario pervertidas
Buena follada con su juguete de plastico maduras
Sabroso coñito lesbico jovencitas
El Hombre y la loba porno en fotos deseosas
Un toque de ingenuidad en las webcams putas corrida
No importa el sitio importa el placer bragas
Tamara Vasquez, el sabor de una latina misputillas
Amor gay entre jovenes primos retorcidas
Su primera masturbación en público corrida
El marido de mi jefa peludas























